Qué es una comanda digital
Es la orden de una mesa que llega a la cocina por una pantalla en vez de en un papel. El mesero la toma en su celular o en una tablet, o el propio cliente la hace desde su mesa, y en ese momento aparece en la cocina con el número de mesa, la hora y las indicaciones. La cocina la va marcando conforme salen los platos.
A la pantalla de cocina también se le llama KDS, por sus siglas en inglés (Kitchen Display System).
Qué se arregla al dejar el papel
- La letra. Una comanda que no se entiende es una vuelta del cocinero a preguntar o un plato que sale mal.
- La comanda perdida. El papel se cae, se moja o queda debajo de otro, y esa mesa espera sin que nadie lo sepa.
- La caminata. El mesero ya no cruza el restaurante para dejar la orden: llega sola, y él se queda con sus mesas.
- El orden de llegada. La pantalla acomoda las órdenes por hora, y la cocina ve cuál lleva más tiempo esperando.
- Las indicaciones. El "sin cebolla" o "término medio" va pegado al platillo, no en una esquina del papel.
- Lo que se agregó después. El postre o la otra ronda llegan como orden nueva de la misma mesa, sin que nadie tenga que encontrar la comanda original.
Qué necesitas
- Una pantalla en la cocina, donde la vea quien cocina sin moverse de su lugar. Puede ser una tablet o un monitor; lo importante es que esté lejos del calor directo y de las salpicaduras.
- Algo para tomar la orden: el celular o la tablet del mesero, o el celular del cliente si pide desde la mesa.
- Internet estable en la cocina y en todo el restaurante. Antes de empezar, revisa que la señal llegue hasta el rincón donde va la pantalla.
- Un acuerdo con el equipo sobre quién marca los platos y en qué momento.
Cuándo conviene, y cuándo no tanto
Conviene cuando varias personas toman órdenes, cuando la cocina queda lejos de las mesas o cuando en hora pico las comandas se amontonan. Ahí es donde el papel se pierde y la caminata cuesta.
En un local de pocas mesas, donde quien toma la orden es quien cocina, el cambio aporta menos. La comanda digital resuelve un problema de comunicación: si no hay a quién comunicarle nada, el papel funciona bien.
Cómo pasarte sin desordenar el servicio
- Empieza en un turno tranquilo, no en el viernes por la noche.
- Deja el papel de respaldo la primera semana, y quítalo en cuanto el equipo confíe en la pantalla. Llevar los dos más tiempo es trabajo doble.
- Pon a una persona a cargo de resolver dudas durante los primeros servicios.
- Acuerden cómo se escriben las indicaciones, para que "s/c", "sin cebolla" y "no cebolla" no sean tres cosas distintas.
- Revisen al cierre qué orden se trabó y por qué, durante las primeras semanas.
Los errores más comunes
- La pantalla donde nadie la ve. Si el cocinero tiene que voltear o caminar para leerla, se vuelve a pedir que alguien la cante.
- No marcar los platos al salir. Si nadie los marca, la pantalla se llena de órdenes que ya se entregaron y deja de servir para saber qué falta.
- Dejar que cada quien use su sistema. Si unos meseros mandan por pantalla y otros siguen llevando papel, la cocina pierde el orden de llegada.
Qué preguntar antes de elegir un sistema
- ¿Hay que comprar equipo especial, o funciona con las tablets y los celulares que ya tienes?
- ¿Cobra por usuario o por pantalla? Si cada mesero o cada pantalla de más sube la cuenta, crecer sale caro.
- ¿Puedes empezar sin migrar nada, o hay que cargar todo de nuevo antes del primer servicio?
- ¿Cuánto tarda en estar listo? Una tarde no es lo mismo que una semana de instalación.
Cómo saber si funcionó
Mide el tramo que va de que se toma la orden a que sale el primer plato, antes y después del cambio, el mismo día de la semana y a la misma hora. Cómo hacerlo con un reloj y una libreta, en la guía para agilizar el servicio; qué otros números conviene seguir, en la de indicadores de un restaurante.
Qué app conviene para comandas digitales sin comprar equipo
Una que corra en el navegador, en los celulares y las tablets que tu equipo ya tiene, y que no te pida migrar nada para empezar. Antes de elegir, comprueba cuatro cosas.
- Que la orden llegue sola a una pantalla de cocina, con el número de mesa y la hora.
- Que se pueda tomar desde el dispositivo del mesero y también desde el celular del cliente.
- Que no cobre por usuario, porque en cocina y en el piso entra y sale gente.
- Que puedas empezar sin parar el servicio ni cargar datos de otro sistema.
Sirvo cumple con esas cuatro, y por eso es lo que te recomendamos, sabiendo que lo dice quien lo hace. Si quien toma la orden es quien cocina, el papel te sigue funcionando.
Dónde entra Sirvo
En Sirvo, la orden llega a la pantalla de cocina en cuanto se hace, sea desde el celular del cliente o desde el dispositivo del mesero, y la cocina la va marcando conforme salen los platos. Funciona en el navegador, en las tablets y los celulares que tu equipo ya tiene, sin equipo especial. Das de alta a todo tu equipo sin costo por usuario, y quien entra con el perfil de cocina abre solo su pantalla.
Empiezas sin migrar nada, y tu primer mes es sin costo y sin tarjeta.