Incluidas las respuestas que son un no. Es mejor saberlo aquí que descubrirlo en tu segundo servicio.
Sirvo es una plataforma de servicio en mesa para restaurantes: menú digital con QR, radar de mesas en vivo, pedidos y pagos desde el celular del comensal, pantalla de cocina, reservas y métricas de atención. Se enciende en una tarde, sin migrar datos ni parar la operación. Todo corre en el navegador: el comensal escanea el QR de su mesa y el equipo ve el plano del restaurante desde su propio celular o tablet.
Sirvo no es un punto de venta, no es un marketplace y no es un directorio de restaurantes. El comensal no descubre restaurantes en Sirvo: llega con el QR de la mesa en la que ya está sentado. Tampoco emite facturas ni ticket fiscal, y no funciona sin conexión a internet.
El menú QR cuesta $0 y es gratis para siempre. El plan Sirvo Completo tiene precio de lista de $999 MXN al mes por sucursal y, con el descuento de lanzamiento del 50% (disponible hasta el 31 de diciembre de 2026), queda en $499 MXN al mes por sucursal. No hay costo de instalación, no se cobra por usuario y puedes dar de alta a todo tu equipo. Aparte de la mensualidad hay una tarifa de uso de la plataforma de 1,5% más IVA sobre el consumo de cada cobro que registras, con un mínimo de $2 MXN, pague el comensal desde la app, en efectivo o con la terminal del restaurante. Se explica en la siguiente pregunta.
No. Tus ventas son tuyas y su dinero no pasa por Sirvo en ningún momento: lo que el comensal paga con tarjeta desde la app entra directo en la cuenta de Stripe del restaurante (y Stripe deposita al banco según el calendario de esa cuenta), y lo que paga en efectivo o con tu terminal va a tu caja, como siempre. Eres tú quien le factura a tu comensal.
Lo que sí hay es una tarifa de uso de la plataforma sobre cada cobro que registras en Sirvo: 1,5% más IVA sobre el consumo, con un mínimo de $2 MXN por cobro. Da igual cómo te haya pagado el comensal: desde la app, en efectivo o con tu terminal. La propina nunca paga tarifa. Es el precio de usar el software, calculado sobre lo que el software gestiona, no una participación en tus ventas, y se te factura como servicio tecnológico.
Los cobros por la app la llevan descontada en el momento. Los de efectivo y terminal se acumulan y te aparecen como un concepto aparte en tu factura mensual, con el número de cobros y los días que abarca. En la pestaña Cobros de tu panel puedes ver, cobro a cobro, lo que generó cada uno.
No hace falta. Sirvo se enciende en una tarde: no migras tu catálogo de precios, no paras la operación y tu equipo entra con el celular que ya trae. Empiezas por lo que pasa en la mesa (llamadas de atención, pedidos, cuenta y tiempos de espera) y creces desde ahí. Hasta dónde lo lleves, lo decides tú.
No. Sirvo funciona desde el navegador, en los celulares y las tablets que tu equipo ya tiene. Lo único que hay que imprimir son los letreros con el QR y el código de cada mesa, y para eso sirve una impresora normal. No vendemos ni instalamos equipo.
No. El comensal escanea el QR de su mesa, o teclea el código de 6 dígitos, y todo se abre en el navegador de su teléfono. No hay nada que descargar en ninguna tienda de aplicaciones, ni para el comensal ni para tu equipo.
Se le atiende como siempre. El mesero toma la orden desde su propio dispositivo y la manda a cocina, así que la mesa entra al sistema aunque nadie escanee el QR. Escanear es opcional mesa por mesa: quien quiera pedir desde su teléfono lo hace, y quien no, levanta la mano igual que hoy.
El alta la hace el propio restaurante y toma alrededor de 10 minutos: creas tu cuenta, dices cuántas mesas tienes, Sirvo genera el plano con el QR y el código de cada mesa, y cargas tu menú. No hace falta que vaya un técnico ni instalar nada en tus equipos. Lo que suele llevar más tiempo no es el sistema: es capturar el menú.
No. Sirvo no emite facturas ni ticket fiscal, y no se conecta con tu facturación. El comensal ve en pantalla un resumen de lo que pagó, que no sustituye a un comprobante fiscal. La factura la sigue emitiendo el restaurante con el sistema que ya usa para eso.
No. Sirvo necesita conexión a internet, tanto en los dispositivos de tu equipo como en el teléfono del comensal. Si se cae la red, el radar deja de actualizarse y el comensal no puede abrir el menú ni pagar desde su celular. Conviene tener wifi estable en el local y que tu equipo pueda seguir atendiendo a mano mientras vuelve la conexión.
Cada persona de tu equipo entra con su propio usuario y contraseña, que tú das de alta desde el panel del restaurante. Hay tres perfiles: mesero, cocina y anfitrión, y cada uno abre solo su pantalla, sea el radar de mesas, la pantalla de cocina o el panel de recepción. Como cada quien entra con su cuenta, queda registrado quién tomó cada orden, quién cobró y quién liberó una mesa.
Solo la cuenta del restaurante, es decir la del dueño o gerente que contrató Sirvo. Los perfiles de empleado abren únicamente su estación de trabajo: no ven el menú completo, ni los cobros, ni las métricas. No existe un perfil de empleado con acceso al panel completo.
El comensal elige el porcentaje de propina al pagar desde la app, y esa propina llega a la cuenta del restaurante junto con el importe de la cuenta. Sirvo no reparte propinas ni decide quién se lleva cuánto: eso lo sigue haciendo el restaurante como siempre. En el panel ves cuánta propina entró por la app y cuánto cobró cada persona del equipo en el corte del día. Ojo con un detalle: la tarifa de uso se calcula sobre el total del cobro, propina incluida.
Cada comensal se asigna sus platillos desde su celular y paga solo esa parte; también se puede repartir un mismo platillo entre varias personas, o pagar la mesa completa de una vez. Para que se pueda dividir, cada quien entra a la mesa con su nombre. Si prefieren pagar en efectivo o con la terminal, el mesero cierra la mesa desde su propia pantalla y el cobro queda registrado igual.
El plan mensual es mes a mes y lo cancelas cuando quieras, sin plazo mínimo y sin penalización. Si eliges el trimestral o el anual, los pagas por adelantado y por eso salen más baratos: corren hasta terminar el periodo que pagaste, y al acabar decides si sigues. En el anual, si cierras el restaurante te devolvemos los meses que no usaste. El menú QR es gratis para siempre, con o sin plan de pago, y va a seguir siéndolo. El descuento de lanzamiento se conserva mientras tu suscripción siga activa, en el plazo que elijas.
Para restaurantes con servicio en mesa: el comensal se sienta, alguien lo atiende y la cuenta se cierra en la mesa. Funciona con una sucursal o con varias, y el plano admite varios pisos y terraza. En un negocio de mostrador, donde el cliente pide en la caja y se lleva su comida, la mayor parte de Sirvo no aplica.
Definiciones cortas, por si alguna es nueva.
El plano en vivo del restaurante dentro de Sirvo. Cada mesa aparece en su lugar real y se enciende cuando pide atención o pide la cuenta, con el tiempo que lleva esperando a la vista.
Siglas de Kitchen Display System, la pantalla de cocina. Sustituye a la comanda en papel: los pedidos llegan a una pantalla en la cocina y se van marcando conforme salen.
Un sistema que se enciende sobre la operación que ya existe, sin migrar datos. Sirvo es un sidecar: arranca por lo que pasa en la mesa y crece desde ahí, al ritmo que el restaurante decida.
Cuántas veces se ocupa una misma mesa durante un servicio. Sube cuando la mesa se atiende, se cobra y se libera más rápido, y es una de las palancas de rentabilidad de un restaurante con servicio en mesa.
Cuando cada comensal paga solo lo que consumió, en lugar de una cuenta única para toda la mesa. En Sirvo cada quien se asigna sus platillos desde su celular y paga esa parte.
El menú del restaurante publicado en una página que se abre al escanear un código QR. No se descarga nada: se abre en el navegador del teléfono y se actualiza al instante cuando cambia un precio o se acaba un platillo.
Las cifras que cita este sitio tienen detrás un trabajo publicado. Aquí están los cuatro, con su autor, su año y la liga para leerlos completos.
Es el problema de fondo, y está medido. Del informe anual de la National Restaurant Association, 2026 State of the Restaurant Industry (publicado el 12 de febrero de 2026): el 42% de los dueños reportó que su restaurante no fue rentable el año anterior, y el 60% reportó menos afluencia de clientes. Más de 9 de cada 10 señalan la comida, la mano de obra, los seguros, la energía y las comisiones de tarjeta como retos significativos.
Del mismo informe de la National Restaurant Association: casi tres cuartas partes de los dueños planean contratar, pero esperan dificultades para encontrar gerentes y cocineros con experiencia. Es el dato que sostiene por qué vale la pena que el mismo equipo cubra más mesas.
Es el estudio que más se acerca a lo que hace Sirvo, y es investigación académica revisada por pares, no material de un proveedor. Alex M. Susskind y Benjamin Curry, A Look at How Tabletop Technology Influences Table Turn and Service Labor Usage in Table-Service Restaurants, Cornell Hospitality Quarterly, volumen 60, número 3 (2019). Por observación directa en una cadena de restaurantes de servicio en mesa, no en Sirvo: el tiempo de comida bajó 17% en las mesas que pidieron desde el dispositivo de la mesa y 31% en las que además pagaron desde ahí. El tiempo de contacto del mesero y el tiempo de servicio por mesa también bajaron.
El 74% abandona una fila física antes de que le toque, y el 70% solo está dispuesto a esperar hasta 15 minutos de pie. Encuesta en línea a 1.202 adultos en Estados Unidos, publicada en junio de 2022 por Waitwhile, una empresa de software de filas.
Escríbenos y te la contestamos igual de directo. Y si prefieres verlo antes de preguntar, la demo no es un video: la recorres tú, desde la mesa hasta la cocina.
O calcula cuánto vale una mesa más al día en tu restaurante →