Tus clientes ordenan, llaman y pagan desde su celular, y tu equipo ve todas tus mesas en una pantalla. Las mesas rotan más rápido, atiendes a más gente con el mismo personal y nadie se va por no ser atendido. Más eficiencia en cada turno, y más rentabilidad al final del día. Empiezas sin mover nada: se enciende en una tarde.
Menú QR gratis para siempre · Sin tarjeta · Listo en 10 minutos
La demo es un restaurante real, no un video: siéntate como comensal y míralo desde la cocina
Hace 40 segundos · Terraza
Entre que el cliente se sienta y paga, tu punto de venta no ve nada. Y ahí es donde se pierde el dinero.
Nadie la ve a tiempo. Esa cuenta acaba siendo más chica, o el cliente no vuelve. No es culpa del mesero: en hora pico nadie alcanza a ver el salón completo.
Sigue ocupada esperando la cuenta mientras hay gente parada en la puerta. Cada minuto de esos es una mesa que no rota.
Pones el mismo personal el martes que el viernes porque no tienes con qué decidir. Un día sobra gente y otro no alcanzas.
Tres cosas que ya están medidas y publicadas, cada una con el nombre de quien la midió.
de los dueños dijo que su restaurante no fue rentable el año pasado. El 60% vio menos clientes que el año anterior.
dueños planean contratar, pero esperan batallar para encontrar gente con experiencia. Contratar más no siempre es una opción.
bajó el tiempo de comida cuando el comensal pidió desde la mesa, y cuando además pagó desde la mesa. El tiempo que el mesero dedicaba a cada mesa también bajó.
Ese último estudio no midió a Sirvo: midió esta forma de trabajar, que es exactamente la que Sirvo pone en tu restaurante. Ver los estudios completos
Tres pantallas, y con eso operas todo tu restaurante.
Tu plano real, con las mesas donde de verdad están. Cada una se pinta según lo que pasa, y el cronómetro corre a la vista de todos. Tu equipo deja de recorrer el salón preguntando y va directo a donde hace falta.
Nadie cruza el salón a cantar un pedido ni descifra una letra. Lo que el cliente pide entra directo a cocina, con sus modificaciones, y cada comanda lleva su reloj para que se vea cuál se está tardando.
2 · Tacos al pastor sin cebolla
1 · Guacamole
1 · Ensalada de la casa
2 · Limonada
3 · Quesadillas
Cuánto tarda tu equipo en atender, cuántas mesas cubre cada quien, a qué horas se te llena y qué platillos salen. Dejas de programar el personal por corazonada y empiezas a hacerlo con lo que pasó ayer.
Pantalla de ejemplo con datos de muestra
Sin técnicos, sin instalación y sin tocar nada de lo que ya usas.
Dinos cuántas mesas tienes y Sirvo genera tu plano con un QR y un código único por mesa. Arrastra las mesas hasta que quede como tu local.
Cada mesa recibe su letrero. El comensal escanea, ve tu menú con fotos y precios, y pide sin levantar la mano ni descargar nada.
Tu equipo entra desde su propio celular y ve todas las mesas. Eso es todo: no hay capacitación que dar.
No hay que migrar datos, ni parar el servicio, ni capacitar a nadie una semana. Pones los QR en las mesas y esa misma noche ya estás viendo lo que pasa en ellas. Hasta dónde lo quieras llevar después, lo decides tú.
Sin costos de instalación, sin cobro por usuario y sin letras chicas.
Tu carta digital con fotos, precios y alérgenos, y un QR con código por mesa. No es una prueba que caduca.
Crear mi menú gratisPor sucursal. Radar en vivo, cocina, host, reservas, pedidos, pagos, lealtad, personal ilimitado y métricas.
Empezar ahora¿Prefieres que te lo dejemos montado? Escríbenos y lo hacemos contigo
No pasa nada, porque nadie está obligado. Quien no quiera usarlo pide como siempre y el mesero lo agrega a la cuenta desde su propio celular: aparece en la mesa como un comensal más y cualquiera de sus acompañantes puede pagar lo suyo. Sirvo no sustituye a tu equipo, le quita las vueltas.
No hay que quitar nada para probarlo. Empiezas con los QR en las mesas y todo lo demás sigue funcionando igual mientras decides. Lo que Sirvo resuelve desde el primer día es la atención en la mesa: quién llama, quién ya pidió la cuenta y cuánto tarda en llegarle a cada quien.
Un celular o tablet para el radar y una impresora normal para los letreros con el QR. Nada más. Tus clientes usan su propio teléfono y todo corre en el navegador, sin descargar ninguna app.
Cada empleado entra con su usuario y ve una sola pantalla: la suya. El mesero ve el radar, la cocina ve las comandas y la recepción ve las reservas. No hay menús que explorar ni configuración que aprender, y puedes asignarle a cada mesero solo sus mesas.
No. Es mes a mes y cancelas cuando quieras. El menú QR es gratis para siempre, con o sin plan de pago, y va a seguir siéndolo.
Porque no te vendemos hardware, no cobramos por usuario y no hay puesta en marcha que pagar, que es de donde sale la mayor parte del precio de un sistema tradicional. Sirvo resuelve una cosa, el servicio en las mesas, y corre sobre los teléfonos que tu equipo ya trae en el bolsillo. Menos que construir, menos que mantener, y menos que cobrarte.
Crea tu cuenta y pruébalo en tu próximo servicio. El menú QR es gratis para siempre, y no pedimos tarjeta.